domingo, 10 de mayo de 2015

Censura en la Literatura infantil.

Se dice que las palabras, duelen más que los golpes físicos.

En efecto, podemos golpear, dejar marcas visibles, donde el tiempo y buen cuidado, serán claves para su exterminio permanente, y con el paso de este mismo, se logren olvidar. Sin embargo, ocurre algo potente con nuestros vocablos. Estos llegan más allá de una marca física, haciendo que, -dependiendo el valor de estos- nos hagan sentir tristes o felices. De ahí vienen los dichos que, hay que pensar primero antes de hablar, y que nuestros discursos, pueden generar mayores impactos que un golpeteo o acción. Son las palabras, las que nacen y quedan en el recuerdo de las personas, haciendo que se transformen en leyendas, adquiriendo potencia, adquiriendo distintos análisis semánticos.

Es por eso que nuestras palabras, son la llave del saber... o el ladrillo que nos impide seguir.

Toda literatura ha estado en tela de juicio alguna vez. Que si "un libro es bueno", habrá gente que dirá lo contrario y viceversa. La literatura infantil tampoco se ha escapado de este tipo de análisis, en ocasiones, olvidándose de la trama principal, o del mensaje que desea representar el autor por medio de sus personajes. Debido a este tipo de análisis y controversias, nace el término de censura en la literatura.

Al hablar de censura, nos referimos a la atención que tomamos frente a algo (en este caso, un texto infantil), analizando su contenido, para comprobar si este no daña a un determinado grupo de personas, incitándoles a cometer actos poco éticos y morales.

Muchos de nosotros somos capaces de censurar libros por distintas razones. Pensamos generalmente que, si es muy "sangriento", no es apto para niños. Que si tiene muchos personajes, no es apto porque se van a confundir. Que es muy mágico, tienen que vivir en la realidad para que afronten sus problemas cotidianos, y varios argumentos que van perdiendo sentido debido a su poco contenido argumentacional.

La primera censura literaria comienza en el hogar, puesto que son los padres quienes inculcan en sus hijos la lectura, qué se debe leer, y para qué. Luego comienza en el colegio, cuando un profesor selecciona los libros de lectura domiciliaria, y tanto el jefe de UTP alude que "lo que se dice de ese libro es malo, no lo coloques" como los apoderados mismos (nuevamente el núcleo familiar), argumentando con la falacia de "esos son temas no aptos para nuestros hijos". Es imposible no recordar un libro (que si bien es cierto, no es infantil) siempre ha traído problemas, aun viviendo en pleno siglo XXI. Me imagino que ustedes piensan en el mismo libro que yo, ¿no? y es justamente Palomita blanca, del escritor chileno Enrique Lafourcade. ¿Por qué sigue siendo un libro controversial? porque destapa la realidad que a muchos de nosotros nos duele asumir, y atenta con el pensamiento moralista, que se ha visto transformado durante estos cuarenta años.

Los chilenos principalmente, nos caracterizamos por vivir del recuerdo, y no asumir los cambios que tenemos, a pesar de ser un país que va en vías de desarrollo.

Se suele censurar a los libros cuando, se les considera que atenta contra los valores de las personas. Pero todos sabemos que cada uno de nosotros, llega a distintas conclusiones cuando lee o se ve enfrentado a una nueva situación, por ende, este tema valórico pasa a ser más un análisis subjetivo, de que si me gustó o no, de que si es bueno o no, será bajo mis propios criterios, los cuales serán netamente afectados por diversos ejes, como el contexto en el que me encuentro viviendo, bajo qué conceptos decido interpretar dicha lectura, y con qué fin anhelo promoverlo.

No todos los seres humanos creemos en lo mismo. Eso es lo positivo de la vida, que cada uno de nosotros espera y lucha por distintas cosas, por distintas causas. Por lo tanto, no debiésemos de guiarnos por la ideología que plantea cada libro, sino más bien, por los temas controversiales que este puede generar.

A la hora de censurar un libro infantil, debiésemos de considerar algunos de estos puntos:

Censurar los libros que promuevan la violencia, como acto de mediación para la solución de problemas.

Censurar los libros que aludan a la discriminación.

Censurar los libros que no reflejen un mensaje esperanzador. (Sabemos que no todos los libros pueden terminar con un “y vivieron felices para siempre”, pero sí podemos interpretar aunque sea una moraleja en base a la lectura, que sea entendida por distintas ideologías).

Estos son algunos de los libros que han sido mal censurados a lo largo de estos últimos años.

"Alicia en el País de las Maravillas" – Lewis Carroll


Es uno de los libros infantiles más conocidos, y que hasta el día de hoy, genera nuevos productos basados en sus líneas, como películas y nuevos remakes. Sin embargo, ha sido un libro censurado por distintos motivos. Algunas personas aludían que el autor, Lewis Carroll, tenía fantasías de pederasta por colocar a una jovencita de protagonista, inserta en un mundo totalmente desconocido donde era el centro de atención de quienes le observaban.

Se censura de forma errónea, puesto que se malinterpreta el consumo de drogas en menores, en incluso en la provincia china de Hunan, todavía sigue prohibida su lectura, porque se considera ofensivo el que los animales hablen y compartan un universo con igualdad de condiciones con los seres humanos. Un argumento de muy bajo presupuesto, considerando que el 90% de las producciones dedicadas para niños, ya sean películas, libros o series animadas, tienen a personajes animales personificados. Se aprecia en demasía la equivocada argumentación para su censura.

"Donde viven los monstruos" - Maurice Sendak


Texto que ha tenido diversas posturas a lo largo de estos años, aunque es memorable sus primeros años de publicación, puesto que sufrió de una censura injustificada. Estuvo en la mira de las personas, puesto que rompió el esquema típico de personaje; uno que deseaba experimentar qué sería ser el rey de los miedos, personificados en espeluznantes monstruos. Los principales enemigos de este clásico fueron los padres, que aludían a que el libro incitaba a la desobediencia y a transformar los miedos, dándoles un rostro determinado. Fue el mismo autor que salió a la defensiva de su creación, explicando que uno como adulto, tiende a enfatizar la infancia como algo dulce e ingenuo, y que los niños no necesitan leer solamente libros bajo esos criterios, que deben experimentar más sensaciones y realidades, para motivar un mejor aprendizaje y comprensión. 


Por suerte los tiempos han cambiado, y ahora sigue siendo un buen exponente para ser analizado de una forma más objetiva.

“Un  elefante ocupa mucho espacio” -  Elsa Borneman


Cuento argentino que fue galardonado en 1975, pero que sufrió censura dos años más tarde por la interpretación que le dieron, bajo el contexto en el cual se encontraba el país, al encontrarse en plena dictadura. En esta entrega, Elsa Borneman nos relata la decisión que toman unos animales de un circo, quienes comienzan a cuestionar la autoridad que los preside, decidiendo poner fin a los abusos y comenzar una huelga, hasta lograr su objetivo.


Obviamente, este cuento infantil provoca una sensación de comparación con la realidad que viven millones de argentinos durante la dictadura, optando por la decisión más fácil que es, prohibir su lectura y su masificación en los colegios, porque todos sabemos que el poder leer e interpretar los mensajes en los libros, puede hacer que las masas se levanten y decidan realizar actos contra sus opresores.




Analizando estas historias, podemos comprobar que la censura aplicada a ellas, se vio afectada por la ideología fundada en el contexto en que se encontraban los lectores, un punto primordial a la hora de analizar una lectura. 

El autor de alguna forma u otra, se basa en su propia realidad, la cual tiende a presentar de manera fantástica para que su queja o liberación, sea menos drástica. En algunas ocasiones funciona, pero en otras no, y los culpables son sus personajes, cargados de verdades absolutas, de problemas sociales que siempre nos aquejarán.

¿Alguna vez lograremos leer algo sin criticar? Es una pregunta bastante dificil de responder...

Páginas visitadas para realizar esta entrada:

Libro: ¿Cómo elegir un buen libro para niños?

domingo, 3 de mayo de 2015

Catálogo semestral 2015

Hoy ha nacido la editorial ficticia Monogatari, que en japonés significa "cuento o narración".

Les dejo el link para que puedan revisar sus primeras recomendaciones.

http://issuu.com/monogatari/docs/final_catalogo