sábado, 12 de septiembre de 2015

Después de la experiencia filmada...

Cada día que transcurre, nos acercamos a lo que será el fin de este diplomado, pero a su vez, el inicio de una nueva experiencia como mediadores. Unas de las actividades más importantes hasta el momento, ha sido la realización de una animación lectora.

¿La planificación cumplió tus expectativas al momento de realizar la actividad?
Tuve una pequeña situación familiar que afectó un poco el ánimo y el cambio de fecha de la realización de la actividad, pero dejando aquel pesar de lado, puedo decir que si cumplió en parte mis expectativas, puesto que más allá de mi propia animación lectora, lo que yo deseaba, era que los jóvenes se transformasen en ese instante, en mediadores producto de la lectura leída, y que pudiesen por medio de un kamishibai, recontar la historia con sus propias palabras. Creo que esa parte de mi planificación, fue la que más me gustó, y también la que mejor se realizó.

¿Qué conocimientos previos ayudaron a la realización de la actividad?
Ha sido realmente importante el poder contar con cada uno de los módulos vistos hasta la fecha, porque cada uno de ellos, nos fue introduciendo a distintos contenidos y públicos objetivos. Desde el comienzo, aprendimos y analizamos nuevas técnicas y reforzamientos de lectura, para dedicarnos después a lo infantil, juvenil, el poder que tiene la ilustración en los relatos… es realmente importante por ejemplo, saber a qué grupo etario te enfocarás para una animación lectora, conocer los gustos de la audiencia, para poder relacionar la vida de ellos en base una lectura, y que esta logre aprendizajes significativos.

¿Qué aprendizajes obtienes luego de planificar y poner en práctica?

Siempre se puede mejorar. Lo que aprendí principalmente es a planificar mejor el tiempo que se plantea para una lectura y post actividad. Creí en una instancia que con menos de veinte minutos alcanzaría a animar la lectura, realizar preguntas, que los jóvenes dibujasen y luego recontasen la historia, sin embargo, el antes y después de la lectura se puede extender, con preguntas y acotaciones que son tan y más importantes que una actividad posterior. También creo que debo mejorar en cómo contar una historia a gente mayor, puesto que sentí que no varié en los tonos de voces necesarios. Esta actividad me hizo recordar tres aspectos importantes que hay que tener por ejemplo, a la hora de realizar cualquier clase; currículum, didáctica y evaluación. De forma implícita, creo que estos tres aspectos juegan roles fundamentales en todas las mediaciones de lecturas.

domingo, 10 de mayo de 2015

Censura en la Literatura infantil.

Se dice que las palabras, duelen más que los golpes físicos.

En efecto, podemos golpear, dejar marcas visibles, donde el tiempo y buen cuidado, serán claves para su exterminio permanente, y con el paso de este mismo, se logren olvidar. Sin embargo, ocurre algo potente con nuestros vocablos. Estos llegan más allá de una marca física, haciendo que, -dependiendo el valor de estos- nos hagan sentir tristes o felices. De ahí vienen los dichos que, hay que pensar primero antes de hablar, y que nuestros discursos, pueden generar mayores impactos que un golpeteo o acción. Son las palabras, las que nacen y quedan en el recuerdo de las personas, haciendo que se transformen en leyendas, adquiriendo potencia, adquiriendo distintos análisis semánticos.

Es por eso que nuestras palabras, son la llave del saber... o el ladrillo que nos impide seguir.

Toda literatura ha estado en tela de juicio alguna vez. Que si "un libro es bueno", habrá gente que dirá lo contrario y viceversa. La literatura infantil tampoco se ha escapado de este tipo de análisis, en ocasiones, olvidándose de la trama principal, o del mensaje que desea representar el autor por medio de sus personajes. Debido a este tipo de análisis y controversias, nace el término de censura en la literatura.

Al hablar de censura, nos referimos a la atención que tomamos frente a algo (en este caso, un texto infantil), analizando su contenido, para comprobar si este no daña a un determinado grupo de personas, incitándoles a cometer actos poco éticos y morales.

Muchos de nosotros somos capaces de censurar libros por distintas razones. Pensamos generalmente que, si es muy "sangriento", no es apto para niños. Que si tiene muchos personajes, no es apto porque se van a confundir. Que es muy mágico, tienen que vivir en la realidad para que afronten sus problemas cotidianos, y varios argumentos que van perdiendo sentido debido a su poco contenido argumentacional.

La primera censura literaria comienza en el hogar, puesto que son los padres quienes inculcan en sus hijos la lectura, qué se debe leer, y para qué. Luego comienza en el colegio, cuando un profesor selecciona los libros de lectura domiciliaria, y tanto el jefe de UTP alude que "lo que se dice de ese libro es malo, no lo coloques" como los apoderados mismos (nuevamente el núcleo familiar), argumentando con la falacia de "esos son temas no aptos para nuestros hijos". Es imposible no recordar un libro (que si bien es cierto, no es infantil) siempre ha traído problemas, aun viviendo en pleno siglo XXI. Me imagino que ustedes piensan en el mismo libro que yo, ¿no? y es justamente Palomita blanca, del escritor chileno Enrique Lafourcade. ¿Por qué sigue siendo un libro controversial? porque destapa la realidad que a muchos de nosotros nos duele asumir, y atenta con el pensamiento moralista, que se ha visto transformado durante estos cuarenta años.

Los chilenos principalmente, nos caracterizamos por vivir del recuerdo, y no asumir los cambios que tenemos, a pesar de ser un país que va en vías de desarrollo.

Se suele censurar a los libros cuando, se les considera que atenta contra los valores de las personas. Pero todos sabemos que cada uno de nosotros, llega a distintas conclusiones cuando lee o se ve enfrentado a una nueva situación, por ende, este tema valórico pasa a ser más un análisis subjetivo, de que si me gustó o no, de que si es bueno o no, será bajo mis propios criterios, los cuales serán netamente afectados por diversos ejes, como el contexto en el que me encuentro viviendo, bajo qué conceptos decido interpretar dicha lectura, y con qué fin anhelo promoverlo.

No todos los seres humanos creemos en lo mismo. Eso es lo positivo de la vida, que cada uno de nosotros espera y lucha por distintas cosas, por distintas causas. Por lo tanto, no debiésemos de guiarnos por la ideología que plantea cada libro, sino más bien, por los temas controversiales que este puede generar.

A la hora de censurar un libro infantil, debiésemos de considerar algunos de estos puntos:

Censurar los libros que promuevan la violencia, como acto de mediación para la solución de problemas.

Censurar los libros que aludan a la discriminación.

Censurar los libros que no reflejen un mensaje esperanzador. (Sabemos que no todos los libros pueden terminar con un “y vivieron felices para siempre”, pero sí podemos interpretar aunque sea una moraleja en base a la lectura, que sea entendida por distintas ideologías).

Estos son algunos de los libros que han sido mal censurados a lo largo de estos últimos años.

"Alicia en el País de las Maravillas" – Lewis Carroll


Es uno de los libros infantiles más conocidos, y que hasta el día de hoy, genera nuevos productos basados en sus líneas, como películas y nuevos remakes. Sin embargo, ha sido un libro censurado por distintos motivos. Algunas personas aludían que el autor, Lewis Carroll, tenía fantasías de pederasta por colocar a una jovencita de protagonista, inserta en un mundo totalmente desconocido donde era el centro de atención de quienes le observaban.

Se censura de forma errónea, puesto que se malinterpreta el consumo de drogas en menores, en incluso en la provincia china de Hunan, todavía sigue prohibida su lectura, porque se considera ofensivo el que los animales hablen y compartan un universo con igualdad de condiciones con los seres humanos. Un argumento de muy bajo presupuesto, considerando que el 90% de las producciones dedicadas para niños, ya sean películas, libros o series animadas, tienen a personajes animales personificados. Se aprecia en demasía la equivocada argumentación para su censura.

"Donde viven los monstruos" - Maurice Sendak


Texto que ha tenido diversas posturas a lo largo de estos años, aunque es memorable sus primeros años de publicación, puesto que sufrió de una censura injustificada. Estuvo en la mira de las personas, puesto que rompió el esquema típico de personaje; uno que deseaba experimentar qué sería ser el rey de los miedos, personificados en espeluznantes monstruos. Los principales enemigos de este clásico fueron los padres, que aludían a que el libro incitaba a la desobediencia y a transformar los miedos, dándoles un rostro determinado. Fue el mismo autor que salió a la defensiva de su creación, explicando que uno como adulto, tiende a enfatizar la infancia como algo dulce e ingenuo, y que los niños no necesitan leer solamente libros bajo esos criterios, que deben experimentar más sensaciones y realidades, para motivar un mejor aprendizaje y comprensión. 


Por suerte los tiempos han cambiado, y ahora sigue siendo un buen exponente para ser analizado de una forma más objetiva.

“Un  elefante ocupa mucho espacio” -  Elsa Borneman


Cuento argentino que fue galardonado en 1975, pero que sufrió censura dos años más tarde por la interpretación que le dieron, bajo el contexto en el cual se encontraba el país, al encontrarse en plena dictadura. En esta entrega, Elsa Borneman nos relata la decisión que toman unos animales de un circo, quienes comienzan a cuestionar la autoridad que los preside, decidiendo poner fin a los abusos y comenzar una huelga, hasta lograr su objetivo.


Obviamente, este cuento infantil provoca una sensación de comparación con la realidad que viven millones de argentinos durante la dictadura, optando por la decisión más fácil que es, prohibir su lectura y su masificación en los colegios, porque todos sabemos que el poder leer e interpretar los mensajes en los libros, puede hacer que las masas se levanten y decidan realizar actos contra sus opresores.




Analizando estas historias, podemos comprobar que la censura aplicada a ellas, se vio afectada por la ideología fundada en el contexto en que se encontraban los lectores, un punto primordial a la hora de analizar una lectura. 

El autor de alguna forma u otra, se basa en su propia realidad, la cual tiende a presentar de manera fantástica para que su queja o liberación, sea menos drástica. En algunas ocasiones funciona, pero en otras no, y los culpables son sus personajes, cargados de verdades absolutas, de problemas sociales que siempre nos aquejarán.

¿Alguna vez lograremos leer algo sin criticar? Es una pregunta bastante dificil de responder...

Páginas visitadas para realizar esta entrada:

Libro: ¿Cómo elegir un buen libro para niños?

domingo, 3 de mayo de 2015

Catálogo semestral 2015

Hoy ha nacido la editorial ficticia Monogatari, que en japonés significa "cuento o narración".

Les dejo el link para que puedan revisar sus primeras recomendaciones.

http://issuu.com/monogatari/docs/final_catalogo

domingo, 26 de abril de 2015

Literatura infantil y juvenil: análisis teórico 


Sin lugar a dudas, la teoría amplía y diversifica nuestra visión con respecto a la literatura infantil y juvenil.  

El concepto de mediadores de la literatura me acompañará en el siguiente escrito, puesto que el valor que tenemos como mediador es realmente importantísimo. Somos, en esencia el camino y la unión entre la lectura y nuestros jóvenes lectores. Nosotros llevamos en nuestros corazones el amor hacia la literatura, por ende, tenemos ese carisma esencial para transmitirlo. A continuación, se detallarán algunos aspectos concluidos, en base a la teoría y puntos de vista que se han estado trabajando en el módulo 2 de este diplomado. 

Parafraseando a Lluch, tenemos claro que la literatura infantil y juvenil nos rodea ampliamente, y ya no es llamativo el definirla como tal, sino, a sus extensiones, los tipos y subdivisiones que podemos encontrar en esta. Lo que debemos de considerar ahora y en un futuro, son los campos que estas divisiones abordan, puesto que hay libros que fueron creados para niños, pero han sido leídos por adultos, como ocurre también de forma viceversa. Dicho fenómeno se desarrolla por diversas situaciones: la propia realidad a la que nos vemos enfrentados, las experiencias que se nutren de éstas, nuestra capacidad innata de sorprendernos frente a distintos temas y realidades, qué tan cotidiano nos gustan los relatos, o que tan maravillosos o fantásticos, para seducir nuestra imaginación. Extraigo una cita de Joel Franz Rosell, que afirma lo anteriormente comentado: "Toda obra maestra de literatura infantil es el resultado de un descubrimiento, de una invención, de una revelación, de un compromiso del espíritu del autor –inevitablemente un adulto– con las esencias y posibilidades de lo humano que se revelan a través de los niños". (Rosell, J.) 

Esta cita, une de cierta forma la introducción a este nuevo análisis y entrada de blog. Nosotros tenemos un rol fundamental de mediador, pero necesitamos también de los niños y su lectura, no solo para que ellos también adquieran el poder de mediar su lectura entre sus pares, sino que además, vivan y experimenten, creen un propio nuevo mundo a base del libro que cobijaron con sus manos y comprendieron con su corazón. Tiene  razón Rosell,  cuando expone a la literatura Infantil como aporte y escalón a la literatura que hoy en día denominamos universal, en esa calidez antes descrita. 

Se da la analogía que autores decidan escribir "textos para niños, pero no son para niños", como también, autores de libros infantiles que desde un principio, pensaban o se imaginaban un pequeño lector leyendo su creación, e incluso, los autores que sencilla y llanamente escribieron, pero con el tiempo, su literatura se acopló al universo infantil-juvenil. Los resultados de sus escrituras son producto de sus catarsis internas, las que desean reflejar la promulgación de valores, experiencias -en ocasiones, no tan buenas- disfrazadas con un tono y vaivén suave, pero implícitamente desgarrador.  

No es literatura infantil como tal, pero no pude evitar recordar el poema de Gabriela Mistral, Caperucita roja, que de forma cantada e ilusa, nos expone la violación y asesinato de una pequeña niña. Todos sabemos la vida y obra de Gabriela Mistral, que se dedicó casi en su totalidad, a escribir por y para los niños, pero este poema (con nombre de cuento infantil) sale de su cotidiano contexto. Recordando este poema, mi memoria viajó a años anteriores, ¿quién no cantó la canción: Alicia va en el coche, carolín? Este es otro ejemplo de cómo se percibe una información "entre líneas" (como diría Cassany), un mensaje que va más allá de la inocencia, y que se necesita decodificar de dos formas, para comprender realmente lo que se quiere decir o expresar. Otro ejemplo más antiguo aún, y que sobrepasa la tecnología en el colegio: los juegos de palmas. ¿Cuántos de nosotros jugamos a "Frutillita"? Sin lugar a dudas, es una canción que tenemos guardada en nuestra memoria, y posiblemente se la enseñemos a nuestros hijos, sin darnos cuenta lo textualmente agresivo del mensaje. Uno de los tres videos que pudimos ver para fomentar nuestro análisis, refleja en parte lo que he deseado explicar con estos ejemplos claros en nuestra infancia. Aquellos cuentos breves, el del escarabajo que encuentra un nuevo amiguito y con él hacen las cosas más sencillas, la inocencia de Orestes, el animalito que no sabía cómo era el ser humano, desconociendo lo terrible que hace este en su biodiversidad, pero el que me llamó más la atención, fue el de Uno, que deseaba buscar un amigo, rechazando a Cero -haciéndole entender que no vale nada-, y luego, siente lo mismo que provocó él a dicho personaje, cuando el par de Dos le paga con la misma moneda. Se me vienen más ejemplos de este tipo, pero sería materia para analizar después. 


Uno de los artículos que más me gustó leer, fue sin lugar a dudas el de la argentina Adriana Bodoc. Es ella quien, a través de un lenguaje poético, explícito y detallado, aterriza toda materia con respecto a la LIJ. Cito: "Lo que sí creo es que la singularidad de la LIJ con relación a la literatura para adultos es como la trágica singularidad de los siameses: son dos porque son uno. Un torso con dos cabezas que, a veces, se ladran. Pero que, sin embargo, comparten la misma materia y la misma energía. Y que ni siquiera pueden andar sin arrastrar a la otra tras de sí. Fenómeno que ocurre en ambas direcciones". (Bodoc, Adriana. Pág. 244). Esta cita hace alusión a lo que Lluch comenta en su entrevista, de que es necesario ampliar el campo de investigación, por supuesto, pero que eso no significa verlo con formas distintas, porque a pesar de ser algo magnífico y de gran envergadura, no se puede perder el hito, el comienzo, porque juntas hacen una; juntas, hace la historia. 

Sin lugar a dudas, los medios de comunicación masiva, sobre todo el internet, han permitido que muchos niños y jóvenes se acerquen a la literatura. El tercer video resume varios puntos del power point; se aprecia un texto que todos conocemos, Alicia en el país de las Maravillas, y como, de forma no lineal, se puede ir leyendo. La tecnología en ese aspecto se utiliza de buena fe, permitiendo averiguar el significado de palabras que el lector no pueda comprender, el de crear una intertextualidad entre el escrito y lo contemporáneo de nuestros días, permite que principalmente los jóvenes, lean mucho más, aunque sea literatura deslocalizada. 

Es lo bonito de la literatura, va creciendo con las nuevas generaciones, se va adaptando sin perder su esencia, se arriesga con las temáticas controversiales, porque no solo se imagina a su lector, como pequeño lector, sino como un ser humano que va en vías de crecer, que debe desarrollar problemáticas para enfrentar no una, sino, diversas situaciones. Lo clásico siempre será nombrado, pero lo actual y arriesgado, también nos permite contrastar los nuevos elementos que están en juego, los avances y situaciones que nos acercan más a los personajes, y por ende, nos permite transformarnos en ese cristal que alude Rosell, que ilumina todo a su ancho, logrando así, un júbilo en los autores literarios, para que de esta forma, ellos puedan declamar: "¡Misión cumplida!"

domingo, 19 de abril de 2015

De cómo la literatura, es parte de mi vida.

¿Qué es la literatura infantil?

Es un par de alas o una nube voladora, que permite que viajes a universos inalcanzables, que conozcas lugares que quizás, nunca habrías pensado que existen. Encuentras a un gemelo o gemela tuyo, dentro de algún libro, y lo vuelves a leer, una y otra vez, porque la adrenalina y los sentimientos que afloran dentro de ti, son indescriptibles. La literatura infantil, es tu más fiel compañero de imaginaciones, despierta en ti el deseo de poder ser parte de ese mundo, y por qué no, contárselo al resto de personas que viven a tu alrededor.

Es el primer escalón, a un mundo enriquecido de valores y narraciones extraordinarias. 

Biografía literaria.

De pequeña, mis padres inculcaron en mí el cariño hacia la literatura; no podía dormirme, si ellos no me contaban el cuento de "La Caperucita roja", y después de este, no cantaban la canción de cuna, "Voy a dar la vuelta al mundo montado en un burrito". 

Cuando comencé a estudiar y aprendí a leer en primero básico, mis padres nos dieron la noticia de que volveríamos a tener otro hermanit@ en la familia. Para mí, era una situación completamente nueva, puesto que con mi primer hermano, nos llevamos solo por dos años, no recordaba lo pequeños que son, ni tampoco podías tener mayores responsabilidades para cuidarlo, por lo que a los siete años, sí podías hacerlo -según mi visión de hermana mayor-. Fue así como llegué a la biblioteca de mi colegio, y comencé a buscar algún libro que me ayudase a instruirme en esto de adquirir mayores responsabilidades. Y fue como encontré el primer libro que leí en mi infancia: "De como decidí, convertirme en hermano mayor" (Dimiter Inkiow). Iba todos los recreos a leer una o dos páginas, y tardé muchos meses en poder terminarlo, tanto así, que mi hermana nació a los días después de acabar con su lectura.

Sin lugar a dudas, ese libro marcó mi vida. Sentí un acompañamiento especial, me sentí identificada y lo mejor de todo, ¡Los personajes tenían los mismos sentimientos y problemáticas que yo! Fue entonces imposible abandonar la biblioteca. Durante los primeros cuatro años de la enseñanza básica, ya me había leído la primera saga de libros, Papelucho. Y con el tiempo, y a medida que iba creciendo, leía en otros sitios, con la llegada del internet a la casa y las nuevas amistades, terminé mi octavo año básico de igual forma en la biblioteca, pero no sola, sino con dos amigas, con las cuales nos leímos cuanta saga nos ofrecía la bibliotecaria, una que nos marcó sin lugar a dudas, "El pequeño vampiro" (Angela Sommer-Bodenburg).

No me considero una persona solitaria, pero aprendí a valorar y a imaginar un mundo gracias a la literatura. Ninguno de mis hermanos lee "por gusto", y mis nuevos amigos del liceo tampoco lo hacían. De ese modo llegué a foros literarios de las sagas que me gustaban en mi pubertad (aún no se oficializaba la red social de Facebook, por ende, los foros eran un medio de comunicación masivo a nivel mundial), como Harry Potter y Crepúsculo, y teniendo atracción por la cultura asiática, rondaba de igual manera en foros de mangas y series niponas. Ahí pude conocer a grandes personas, con las cuales mantengo un hermoso vínculo, escribíamos los tan famosos Fanfics, e incluso, algunas de ellas, ya son escritoras de renombre en España, publicando sus creaciones profesionalmente.

Saliendo de la secundaria, y teniendo como designio que no podía estudiar en otra ciudad que no fuese Antofagasta por la falta de dinero, no estudié Literatura en la capital, y de esa manera, la pedagogía -con la cual había crecido, puesto que mis padres son profesores- se instaló en mi vida. No me arrepiento en lo absoluto. Decidí entonces poder hacer algo más con mi vida, encontrar a gente que estuviese conmigo, con mis gustos, y gracias a internet nuevamente y a la creación de la primera película de Crepúsculo, logré fundar la comunidad regional de aquella saga, junto a cuatro chicas que coincidimos en un foro. 

Durante muchos años insentivamos la literatura, nos prestábamos libros, trabajábamos de forma social y voluntaria, para lograr mantener la literatura vampírica en la segunda región. Logramos ser un grupo de aproximadamente, sesenta personas activas, y unas cien de forma pasiva. Lamentablemente, las obligaciones académicas de cada uno de los integrantes se fue haciendo notar, y así como nació, con el tiempo, nos dejamos de juntar.

En la universidad comencé a leer no solo literatura traducida de Haruki Murakami en inglés, sino que comencé a leer tesinas e investigaciones referentes a su nombre. Ahora que soy una persona que genera dinero producto del trabajo, pude costearme su literatura física completa, tanto en japonés, como en inglés y español. Mi sueño es poder investigar a dicho autor, y poder traducir sus textos a nuestro idioma. A eso me dedico hoy, mientras estudio y trabajo.

Rosita llega a la escuela.

No teniendo experiencia alguna con enseñanza básica, trabajé inmediatamente en ella al defender mi título a mediados de julio del 2013. No comencé ejerciendo mi especialidad, sino que realicé clases en otra de mis pasiones, la música. Pero distinto fue el escenario el año pasado, cuando tuve que aprender a desenvolverme en cursos para mí, pequeños.

Uno de los problemas, y asumo que me costó demasiado, fue desarrollar el plan lector de quinto a octavo año básico. Fue un problema, porque no conocía a los alumnos, era nueva en aquel establecimiento, y los niños hoy en día, son totalmente distintos a como yo era hacía diez o quince años atrás. No seguí el consejo de "léete un resumen y hazles la evaluación no más", "busca en internet alguna prueba, revisa primero la del alumno más mateo y en base a eso, coloca la nota" y otros similares. Pensé en mis lecturas de antaño, analicé los textos que se encontraban disponibles en el CRA de la escuela y la biblioteca de la ciudad, pedí otros consejos a profesores de distintas localidades (grupos de profesores en Facebook por ejemplo) y armé cuatro listados, con muchos libros que jamás había leído.

A medida que iba transcurriendo el año, me daba cuenta de mis aciertos y mis errores. Traté de ir leyendo con ellos a la par, y hubo temáticas que realmente les encantaron, tanto como a mí.

Dentro de mis aciertos como mediadora, estuvo la saga de libros "El asesinato de la profesora de Castellano" (y luego Matemáticas, Ciencia y Música) del escritor español Jordi Sierra. Estos cuatro libros despertaron en sexto año básico, el poder del análisis y la participación contaste en las clases, por medio de acertijos y preguntas de ingenio. Lo bueno fue que no solo trabajaban los libros en la asignatura de lenguaje, sino también en las asignaturas con los títulos nombradas anteriormente.

Otros libros que agradaron a los estudiantes de quinto, fueron "Las brujas", de Roald Dahl y "Mundo de cartón", de Gloría Alegría. Se pudo comprobar su entusiasmo, con los comentarios de los apoderados frente a la lectura.

En los cursos séptimo y octavo año básico, los libros seleccionados, aunque fuesen de distintas temáticas, clásicos o nuevos, no captaban la atención de ellos, aún siendo evaluados con diversas metodologías. En aquellos cursos existía un problema de años anteriores, que solo con el pasar de los meses, se pudo ir solucionando, auqnue el trabajo no quedó finalizado debido al paro de profesores.

Lo bueno de mi experiencia en mi primer año como mediadora, y sin lugar a dudas, una de las actividades que más me gustó, junto con mis alumnos, fue justamente una realizada con un séptimo año básico. Ellos relataban cuentos infantiles. Distintos grupos de alumnos leían cuentos con efectos especiales, se grabó un CD titulado "Audiocuentos", y estos fueron siendo entregados por los mismos alumnos disfrazados de personajes emblemáticos, desde la escuela de párvulo, hasta los alumnos de cuarto año básico.

Hoy en día, mi deber como mediadora de LIJ se encuentra un poco estancada. No porque desee que sea así, sino por mi abrupto cambio de escenario pedagógico. De igual forma, de a poco estoy logrando que mis nuevos alumnos -no muy jóvenes- se interesen en la literatura. Quizás no para ellos, pero sí para sus hijos y nietos.